Se le conoce al aire acondicionado como el equipo de climatización diseñado para controlar la temperatura, humedad y calidad del aire en un espacio cerrado, tal como una oficina, edificio, restaurante, etc.
El aire acondicionado debe realizarse de manera responsable para garantizar un consumo eficiente de energía y de un impacto mínimo al medio ambiente.
Uso adecuado del aire acondicionado
- Seleccionar equipos adecuados: Se debe seleccionar la capacidad adecuada a las necesidades que existen, ya que unos más grandes no enfriará más y será una inversión que no tendrá gran futuro.
- Usar una temperatura adecuada: Se recomienda usar una temperatura entre 24°C y 27°C, de lo contrario, puede aumentar el consumo de energía en un 30%
- Mantenimiento a los filtros: Se recomienda limpiar o cambiar los filtros cada seis meses, ya que el rendimiento puede bajar hasta un 15%. Se recomienda que se limpien los filtros del aire acondicionado al menos dos veces al año.
- Mantenimiento del equipo: Se debe asegurar que los aislamientos tanto de tuberías como ductos para aire acondicionado estén en buen estado, eliminando fugas de aire o pérdidas de calor.
Si el equipo no se le da mantenimiento en dos años, esto puede ser contraproducente, ya que consume el doble de energía.
- Apagar de no ser utilizado: El aire acondicionado se debe apagar cuando no sea necesario, sólo prenderlo cuando el ambiente sea demasiado caliente.
- Protege el equipo del aire acondicionado del sol: Se deben colocar los aparatos de refrigeración en un área donde el sol esté lo menos posible, además de tomar en cuenta una buena circulación de aire en torno a ellos.
- Usar la ventilación natural de ser necesario: Se recomienda ventilar naturalmente por las tardes y las noches cuando la temperatura exterior sea más fría que la interior.
¿Por qué obtener aire acondicionado?
Existen diferentes razones para tener aire acondicionado, por lo que es necesario enumerar cuáles son las ventajas, iniciando por el confort térmico, ya que concentra una temperatura agradable ante climas calurosos reduciendo la sensación del calor.
En segundo lugar, mejora la calidad del aire porque al filtrar el aire se va eliminando el polvo, alérgenos y contaminantes; además de reducir la humedad, reduciendo la probabilidad de la presencia de moho y hongos; además, mejora considerablemente la productividad en entornos laborales por el ambiente cómodo que se gesta y porque ayuda a mejorar la calidad del sueño en hogares.
Además, este tipo de dispositivos también previenen la deshidratación y así evitar el exceso de sudoración; además que se protegen equipos que pueden ser sensibles al calor, aunado a ello, se mantienen condiciones óptimas para el funcionamiento de dispositivos electrónicos.
Hay que recordar que para que estos beneficios sean vigentes, se debe mantener limpio y se deben cambiar los filtros con regularidad.
